
El término ñandú deriva de araña en guaraní. El avestruz, desafortunadamente, no sabe guaraní y tiene miedo a las arañas.
El ñandú es más fierito que el avestruz, pero lo esencial es invisible a los ojos.
El ñandú es latinoamericano. En su nombre tiene una letra ñ y una vocal con acento, ambas son grandes dificultades para los teclados configurados en otro idioma que no sea español.
El ñandú está en contra de la alfombra roja. Prefiere las cosas simples y directas. El avestruz es más farolero.
Con la ayuda de sus patas, el ñandú puede contar hasta seis. El avestruz sólo llega a 4, una clara desventaja matemática.
Tanto el ñandú como el avestruz saben divertirse, pero los ñandúes, al ser más desacartonados, se divierten más.
El ñandú es más joven, está abierto a cosas nuevas, tiene mucho entusiasmo y ¡le encanta hacer nuevos amigos!
